¿Cómo podemos aplicar Design Thinking a nuestra estrategia de comunicación? Como ya os contamos en un post anterior, el design thinking es una metodología para generar innovación.

¿Entonces, se puede aplicar a una estrategia de comunicación?

¡Pues claro! Recordemos que la primera base del Design Thinking es poner al usuario en el centro, y ¿qué hacemos en comunicación si no es precisamente eso?

El poder de los insights

Con las técnicas de la entrevista, focus groups, podemos hacer descubrimientos clave de nuestro cliente que no conocíamos y que no estábamos teniendo en cuenta: los llamados insights. Estos descubrimientos son muy importantes, y pueden triplicar el engagement de cualquier comunicación si los utilizamos. Al final, se trata de hablar en los mismos términos que nuestro cliente, destacando aquello que le afecta directamente aunque ni él mismo se haya dado cuenta, para que pueda sentirnos cercanos y generar confianza. Todo lo demás, lo conseguimos con nuestro servicio.

Acciones basadas en datos

Muchas empresas ofrecen descuentos o premios que creen que pueden ser de valor para su cliente pero… no consigue atraerlo. ¿Por qué, si la campaña era buenísima? La clave está en el “creen que”. Han basado la campaña en un valor que ellos consideraban que era valioso para su cliente pero una creencia no es suficiente para realizar una inversión. Nunca han salido a preguntarle a su cliente si realmente valora ese descuento o regalo, o qué le gustaría conseguir con la próxima compra. Otra idea herencia del design thinking es testear estos premios o descuentos con un pequeño segmento de nuestros clientes o durante un periodo corto, e ir recogiendo la opinión de los clientes para hacer las modificaciones necesarias, antes de realizar la gran inversión; en otras palabras, hacer un “prototype” de campaña antes de lanzarse a la piscina.

Cambios en procesos

Los procesos no tienen por qué ser industriales. Pueden ser procesos de compra, protocolos de comunicación, incluso firmas o plantillas de emails. Algo tan simple como que nuestro cliente prefiera ser tuteado en lugar de ser tratado de usted puede descubrirse en una sesión de design thinking y revolucionar la manera como nos comunicamos.

Comunicación interna

No nos olvidemos de la comunicación dentro de la empresa. Un equipo alineado y motivado es vital para el buen funcionamiento de la compañía. Hacerles participar en sesiones de design thinking nos puede revelar problemas a priori desconocidos dentro de un departamento al igual que soluciones creativas. Los trabajadores pueden participar de la estrategia de la empresa sintiéndose así parte del proyecto y, por lo tanto, más motivados. Las metodologías de grupo también hacen que los valores de la empresa se impregnen de manera mucho más natural en los trabajadores.

¿Y tú, ya estás aplicando design thinking en tu empresa o equipo? ¡Anímate a probar estas técnicas y observa personalmente los resultados!

Fill out my online form.