La entrevista es una técnica de investigación cualitativa que podemos utilizar para entender los porqués y las casuísticas del reto que estamos enfrentando. Una entrevista nos puede revelar información relevante para el caso de estudio y nos aporta una visión mucho más amplia a la hora de estudiarlo en profundidad.

Entender para resolver. Pese a que una entrevista no nos puede aportar datos cuantitativos que respalden nuestras soluciones, nos ayudará a comprender más allá del problema para encontrar la solución que realmente responda a las necesidades de nuestro usuario. Nos ayudará en la generación de ideas.

¿Cómo hacer una buena entrevista?

Tenemos que tener muy claro el foco: lo que queremos descubrir. Mientras este objetivo esté presente, podemos estructurar nuestras preguntas de forma flexible. Depende mucho del caso que estemos investigando pero, por lo general, nos centraremos en conocer las motivaciones y barreras o painpoints de nuestro cliente, o en cómo utiliza cierto servicio actualmente.

Algunos tips para la entrevista

Tener un guión. La entrevista puede ser flexible, sí, pero tener un guión previo nos ayudará a no dejarnos nada sobre lo que queramos investigar en el tintero, al igual que evitará en que caigamos en una conversación trivial que no nos aporte nada nuevo.

Go to the basics. Las preguntas básicas que nos enseñarían el primer día en la carrera de Periodismo: quién, qué, dónde, cuándo, cómo, por qué. La clave está en hacer preguntas simples que tengan en cuenta todos los factores que afecten a nuestro objeto de estudio.

La regla de los 5 porqués. Si lo importante es conocer las causas y las motivaciones y barreras reales, no hay que tener miedo a indagar para evitar quedarse en respuestas superficiales. La famosa técnica de preguntar 5 veces por qué nos ayudará a llegar a la raíz del problema.

Tener una visión alejada y neutra. Esto implica no dar cosas por sabidas y no sugerir al entrevistado una o varias respuestas posibles a nuestra pregunta. Muchas veces cometemos el error de pensar que algo que nos pasa a nosotros, le pasa a todo el mundo, y no necesariamente es así. Mantener la mente neutral y alejarse nos puede ayudar a detectar insights insospechados.

Generar confianza. El entrevistado estará más cómodo si siente que está siendo escuchado con interés, y se abrirá más. Hay que intentar que la entrevista se produzca en un clima distendido y de confianza, adaptar nuestro lenguaje al del entrevistado, e intentar que sea una conversación, en lugar de un partido de tenis pregunta-respuesta.

Esperamos que podáis poner en práctica nuestros tips. ¡Si lo hacéis, contadnos qué tal os ha ido!

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