El mapa de empatía es una herramienta que sirve para describir a tu cliente pero no de la forma en la que crees. Tiene en cuenta aspectos que no tienen nada que ver con su edad, género, status, o localización. Bueno, seguro que todas estas cosas influyen en tu persona, pero no son las únicas. Puedes ver en nuestro post anterior qué es un buyer persona, y el mapa de empatía es una herramienta que te puede ayudar a construirlo.

¿Cómo se construye un mapa de empatía?

En el mapa de empatía tendremos en cuenta 6 aspectos emocionales, o relacionados con sus sentimientos.

¿Qué ve? En este apartado analizaremos todos los estímulos visuales que tiene nuestra persona; su entorno: dónde vive, con qué personas se relaciona, etc.

¿Qué escucha? O, lo que es lo mismo, las influencias que recibe: de sus amigos, de su familia, pero también de medios de comunicación, marcas, publicidad…

¿Qué piensa y siente? Este es uno de los puntos más complicados porque muchas veces, no decimos todo lo que pensamos o sentimos. Pero ahí están, escondidas o no, las cosas más importantes para nuestro cliente, lo que realmente le preocupa.

¿Qué dice y hace? Aquí se analizan su actitud y su comportamiento. De nuevo, puede haber contradicciones porque los seres humanos no siempre somos coherentes.

Frustraciones (pains). En este apartado se analizan todos los obstáculos que tiene que afrontar para satisfacer sus necesidades, pero también los miedos que pueda tener.

Motivaciones (gains). Sus necesidades y deseos se analizan en esta parte. ¿Qué tiene que pasar para que considere que ha alcanzado su objetivo?

El mapa de empatía es una herramienta que te ayuda a definir tu público objetivo, basada en los sentimientos.

Con todo esto, tendremos una visión mucho más completa de nuestro cliente, sus preocupaciones, sus necesidades, y podremos ayudarle de una forma mucho más certera. El mundo necesita más empatía. ¿Estás de acuerdo?

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