Ya que todos estamos con el propósito de año nuevo, hoy hemos querido hablar del propósito de una empresa. Su razón de ser. El motivo de su existencia.

No es una cuestión trivial definir la misión, visión y valores de la empresa. Las marcas con esta definición clara cuentan con una ventaja respecto a las demás y gozan de mayor credibilidad. Sin embargo, son pocas las empresas que consiguen desarrollar estos conceptos de forma correcta o logran que sean algo más que un apartado olvidado en su página web.

El propósito de la empresa

¿Qué es el propósito de una empresa? Se trata de el motivo por cual existe. Una herramienta sencilla que propone Rappaport es hacernos la siguiente pregunta: ¿De qué manera mi empresa hace el mundo un lugar mejor?

¿Cuál es la diferencia entonces el propósito, la visión y la misión?

A menudo se confunden estos conceptos. Para simplificar, diremos que la visión ilustra el propósito de la empresa: ¿qué voy a hacer para conseguir mi propósito? Es una meta al alcance de la empresa y a muy largo plazo que nos marcamos como objetivo para conseguir el propósito. ¿Cómo imagino mi empresa en el futuro? ¿Qué quiero lograr?

En cambio, la misión es cómo lograrlo. ¿Quién queremos ser?

Entonces, ¿qué son los valores?

Los valores vendrían a ser las reglas del juego: cómo somos, en qué creemos, cuáles son nuestros principios éticos. La empresa deberá tener en cuenta sus valores a la hora de tomar cualquier decisión, para actuar de forma coherente y construir una marca fuerte y duradera. Un consejo: mejor pocos valores y fuertes que muchos y muy dispersos.

El propósito y los valores deberían trasladarse a todos los empleados de la empresa, de forma que todo el equipo los comparta y se trabaje de forma cohesionada y persiguiendo un mismo objetivo.

Cuando el ADN de la empresa está claro, es mucho más fácil perseguir el éxito.

Esperamos haberos inspirado para que, en vuestra lista de propósitos para el nuevo año, incluyáis también el propósito de vuestra empresa.